Las autoridades municipales de Tijuana pusieron sobre la mesa una medida para regular el acceso a los carriles Fast Lane: reducir la asignación de pases, especialmente los fines de semana. La razón es que los tiempos de espera en estos carriles llegaron a alcanzar hasta 90 minutos, lo que comenzó a restarle la ventaja que los distingue frente a las garitas convencionales.
Pedro Montejo Peterson, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico de Tijuana, explicó que el objetivo es preservar el beneficio real del programa. Según el funcionario, abrir el acceso sin restricciones podría hacer que los carriles ágiles de San Ysidro y Otay terminen tan saturados como las filas regulares, donde las esperas llegan a superar las cinco horas.
Actualmente, el programa cuenta con la participación de cerca de 1,300 empresas, de las cuales aproximadamente 900 son del sector médico. También participan alrededor de 325 estudiantes y unos 100 usuarios de los sectores empresarial y turístico. La convocatoria para estudiantes sigue abierta, aunque algunos aspirantes podrían quedar en lista de espera hasta que se liberen espacios.
En cuanto al volumen, los carriles Fast Lane registran entre 50,000 y 60,000 cruces mensuales en ambas garitas. Pese al incremento en los tiempos durante los fines de semana, los cruces ágiles siguen siendo considerablemente más rápidos que las filas convencionales, lo que mantiene vigente el atractivo del programa para quienes cruzan la frontera con regularidad.
El programa también enfrenta un problema de irregularidades: entre 10 y 20 empresas son dadas de baja cada semana por uso indebido de sus cuentas, incluyendo casos de venta ilegal de pases. Las cuentas detectadas son canceladas de forma definitiva. Las cuotas del programa van desde los 416 pesos mensuales para algunos usuarios hasta entre 600 y 650 pesos en el esquema empresarial.
Las autoridades mantienen en análisis nuevas restricciones para los periodos de mayor demanda, con la meta de evitar una saturación mayor y conservar la agilidad que hace útil al programa. La decisión final podría definir el rumbo del Fast Lane para miles de tijuanenses que dependen de él en su día a día.
















Leave a Reply